La proximidad que ofrece la generación distribuida entre generador y consumidor se concreta en la oportunidad de conectar directamente los centros de generación con los centros de consumo.

La Directiva 2009/72/CE, sobre normas comunes para el mercado interior de la electricidad, establece las líneas directas (contempladas en el artículo 42 de la Ley 24/2013) y las redes cerradas para zonas industriales, comerciales o de servicios compartidos. Las directivas europeas de renovables y de eficiencia energética regulan la edificación con autoconsumo, almacenamiento y contadores inteligentes de balance neto.

El desarrollo de estos conceptos muestra cómo la combinación del autoconsumo compartido con almacenamiento, micro redes y el punto de recarga para el vehículo eléctrico permiten agrupar las distintas fuentes de generación y de consumo interconectados a nivel local.

La compra-venta de energía renovable asociada a una instalación de generación próxima y conectada al consumidor a través de una línea directa es la mejor definición de los contratos PPA (Power Purchase Agreement).

La innovación energética se orienta cada vez más a facilitar al consumidor la gestión de la demanda. El ahorro y la eficiencia es el mayor beneficio de la energía distribuida porque abre la competencia a millones de consumidores con derecho a constituirse en el centro del sistema energético.

En su “Informe de 2017 sobre los costes de la energía”, la consultora Lazard muestra cómo la caída de costes de las renovables, principalmente eólica y solar fotovoltaica, las hace competitivas con el carbón, la energía nuclear y el gas. Eso explicaría cómo la industria del carbón y nuclear o las grandes petroleras han pasado a invertir en renovables.

La Universidad de Tecnología de Lappeenranta (Finlandia) ha presentado en la Cumbre del Clima de Bonn las conclusiones de su estudio sobre un sistema energético global 100% renovable en el que afirma que ya es una realidad tangible. Un mix eléctrico 100% renovable en 2050, que combine la energía solar, eólica, hidráulica y la bioenergía, tendrá un coste medio de 52 € MWh, reducirá más de la mitad las pérdidas de energía en las redes, eliminará las emisiones y sostendrá 36 millones de puestos de trabajo, más del doble que hoy.

La expansión de las renovables a través de la generación distribuida es más barata que mantener la energía centralizada.

Aunque no se incluyen en nuestro ordenamiento jurídico, los beneficios de la generación distribuida están descritos en multitud de estudios:

        • Balance positivo de sus externalidades por reducción de importaciones energéticas, emisiones de CO2 y abaratamiento de los precios de la energía.
        • Permite ajustar en tiempo real la oferta y la demanda de energía y controlar las puntas de demanda por su modulación y flexibilidad con la incorporación de sistemas inteligentes.
        • Garantiza la seguridad de suministro ante variaciones climáticas extremas y tensiones en el sistema eléctrico, actuando como reserva de potencia fiable.
        • La mayor utilización de renovables reduce sus costes. Su rendimiento crece en instalaciones colectivas, como el autoconsumo compartido, micro redes o plantas de generación virtuales.
        • La incorporación del almacenamiento local permite la integración masiva de renovables en el urbanismo y el transporte a través del edificio con autoconsumo y del vehículo eléctrico, sin necesidad de energía de respaldo.
        • Es el mejor instrumento para un sistema eléctrico basado en la gestión de la demanda a través de las aplicaciones inteligentes en las instalaciones de energías renovables distribuidas.
        • Acercar la generación al consumo es la gran ventaja de la generación distribuida, lo que permite reducir costes e inversiones en el sistema eléctrico y pérdidas en la red. Las consecuencias son menos emisiones y más eficiencia energética al consumir solamente la energía que se necesita.
        • La generación distribuida convierte al consumidor en el centro del sistema al facilitarle la gestión de su propia demanda y poder generar, almacenar, usar y vender su propia energía renovable.
        • La generación distribuida tiene un impacto directo en el desarrollo económico local y en el empleo. Al equilibrar la generación eléctrica tiene una influencia decisiva en la ordenación del territorio y en la cohesión social.