Hoy, viernes de #FridaysforFuture y finalizando el primer trimestre del 2019, los medios de comunicación se han hecho eco de las graves consecuencias climáticas presentes en los últimos días.

Por un lado, el paso del ciclón “Idai” por Mozambique, Zimbabue y Malaui que es ya “el peor desastre natural de la historia del hemisferio sur” según la ONU, ha afectado a alrededor de tres millones de personas, con al menos un millón que necesitan “ayuda urgente”, cifra que se espera que siga aumentando con los días.  

Ahora el mayor reto es evitar que se produzcan epidemias de enfermedades infecciosas (cólera, tifus o sarampión), que muchas de ellas se transmiten por falta de agua potable y la reconstrucción “desde cero” de ciudades que han quedado bajo el agua.

Las cifras de la magnitud de esta tragedia quedan obsoletas en cuestión de horas. Extensas zonas sin agua potable ni electricidad, carreteras cortadas, sin transporte público, escuelas y hogares destruidos y servicios sanitarios colapsados, es una representación clara de las consecuencias del cambio climático.

La cooperación internacional juega un papel clave, en este sentido, la Unión Europea ha aprobado ayudas urgentes de 3,5 millones de euros para Mozambique, Zimbabue y Malaui, medidas de protección y reparación para hacer frente a los enormes daños causados por el evento climático. De esta forma, se reparte ayuda de primera necesidad que la población, necesitará al menos durante tres meses, según la ONU, para sobrevivir a la gravedad de la situación que ha dejado el ciclón “Idai”.

Si bien, los eventos climáticos únicos no pueden ser atribuidos al cambio climático, los científicos afirman que el aumento constante de la temperatura está provocando lluvias y tormentas cada más extremas, aumentando las olas de calor, reduciendo las cosechas y agudizando la escasez de agua en el mundo. Lo que se discute, además, es su frecuencia con que se dan estos sucesos (cada vez más repetitivos y devastadores).

Por otro lado, las consecuencias del cambio climático se ven muy claras en Galicia, con sus olas de incendios que han comenzado más temprano de costumbre, asomándose en pleno mes de marzo, propiciado por unas temperaturas más elevadas de lo habitual. Los lugares más afectados se localizan en los ayuntamientos coruñeses de Rianxo y Dodro, donde el voraz incendio, ha quemado ya unas 850 hectáreas.

La sequía, el calor y el viento aumentan claramente el riesgo de incendios en Galicia. En plena primavera, el factor 30-30-30 (más de 30º de temperatura, menos del 30% de humedad y más de 30 km /h de viento) ayudaron a propagar los incendios más voraces.

En este sentido, se producen grandes inversiones por parte del gobierno español, en medidas de adaptación y mitigación contra el cambio climático. Por ejemplo, el Presupuesto General de la Comunidad Autónoma de Galicia, destinará aproximadamente diez millones de euros en convenios con los ayuntamientos en materia de defensa contra incendios forestales para el año 2019.

Se podrían citar más ejemplos de las graves consecuencias que tiene el cambio climático en cuestiones ambientales, sociales y económicas. Lo cierto es que ya no se debería discutir la veracidad de una realidad que nos afecta a todos.

Las alternativas para combatir el cambio climático y dirigirnos hacia modelos de vida sostenibles, están al alcance de las manos y han demostrado que además de prevenir consecuencias, son también una fuente de oportunidades. Las inversiones en energías renovables son un claro ejemplo, además de los beneficios ambientales, otorgan excelentes oportunidades de desarrollo económico y social.

No hacer nada nos costará mucho más que adoptar ahora medidas que generarán más puestos de trabajo, una mayor prosperidad y una vida mejor, al tiempo que reducirán las emisiones de gases de efecto invernadero y reforzarán la resiliencia al clima, según explica la ONU en el apartado “Acción por el clima“.

Se requieren políticas urgentes, actuaciones radicales y sobre todo compromiso ciudadano, el #Fridaysforfuture, un claro ejemplo de cómo luchar contra el cambio climático, un suceso global que nos afecta a todos.

One thought on “El cambio climático pasa factura, y entre todos lo pagamos”

  1. El arroz y el trigo son dos de los alimentos que se ven afectados por las concecuencias del cambio climatico .El arroz, indica el sitio, contiene todos los aminoacidos esenciales, proteina sin gluten, hidratos de carbono, vitaminas del grupo B y minerales.

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