El Tratado de la Carta de la Energía (TCE) representa un gran obstáculo para lograr una acción rápida y eficaz frente a la crisis climática. Este tratado poco conocido, de la década de los 90, protege las inversiones en el sector energético y otorga inmensos privilegios a las multinacionales e inversores extranjeros.

La industria de los combustibles fósiles ya lo está utilizando para demandar a los Estados y socavar la transición energética hacia un futuro libre de petróleo, carbón, gas y energía nuclear.

La acción climática, la protección ambiental y las políticas de transición justa nunca han sido más urgentes. Sin embargo, el TCE reduce la capacidad de los gobiernos para llevar a cabo medidas de interés público valientes y urgentes. Si no abandonamos este tratado, los gobiernos y la sociedad civil pagarán un alto precio.

En este informe, Friends of the Earth Europe ha recopilado 10 motivos por los que la UE y los gobiernos deben abandonar el Tratado de la Carta de la Energía de inmediato.